Tarta de queso al horno con mermelada de fresa es esa receta que nunca falla. Cremosa, suave y con ese toque dulce y afrutado que conquista todos los paladares. Ideal para reuniones familiares, cenas especiales o simplemente para darte un capricho en casa, esta versión casera te va a enamorar desde el primer bocado.
Lo mejor es que no necesitas ser un experto en repostería para hacer esta receta. La textura perfecta se consigue con ingredientes sencillos y mucho mimo. Y la mermelada de fresa ecológica por encima… es la guinda que lo convierte en un postre delicioso. Acompáñame, que te cuento cómo hacerla paso a paso para que quede espectacular.

Ingredientes de la tarta de queso al horno
Para la base:
- 150 g de galletas (según tu preferencia)
- 70 g de mantequilla derretida
Para el relleno:
- 500 g de queso crema
- 200 ml de nata para montar (mínimo 35% MG)
- 3 huevos
- 120 g de azúcar
- 1 cucharada de harina de trigo
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
Para la cobertura:
Preparación de la tarta de queso al horno
- Precalienta el horno a 170 ºC con calor arriba y abajo.
- Prepara la base triturando las galletas hasta que queden como polvo. Mézclalas con la mantequilla derretida hasta formar una masa arenosa. Colócala en el fondo de un molde desmontable (20-22 cm) y presiona bien con el dorso de una cuchara. Guarda en la nevera mientras haces el relleno.
- Haz el relleno: en un bol grande, bate el queso crema con el azúcar hasta que esté suave y sin grumos. Añade los huevos de uno en uno, batiendo con suavidad para que se integren bien.
- Agrega la nata, la esencia de vainilla y la harina. Mezcla hasta tener una crema homogénea, sin batir en exceso para que no entre demasiado aire.
- Vierte la mezcla sobre la base de galleta y alisa la superficie con una espátula.
- Hornea durante 45-50 minutos. La tarta debe quedar cuajada en los bordes pero ligeramente temblorosa en el centro. Si ves que se dora demasiado rápido por arriba, puedes cubrirla con papel de aluminio.
- Deja enfriar a temperatura ambiente y luego métela en la nevera un mínimo de 4 horas, aunque lo ideal es dejarla toda la noche.
- Antes de servir, cubre la superficie con mermelada de fresa al gusto. Puedes calentarla ligeramente para que se reparta mejor.
La tarta de queso al horno con mermelada de fresa es uno de esos postres que siempre quedan bien, gusten a quien gusten. Su textura cremosa, el dulzor suave y el contraste con la fresa hacen que cada bocado sea espectacular.
Es fácil, deliciosa y versátil. Perfecta para una celebración, para sorprender a los tuyos o simplemente para darte un momento de felicidad casera. Si estabas buscando una receta que nunca te falle, esta es la tuya. ¡Anímate a probarla y cuéntanos qué tal te queda!
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